lunes, 19 de enero de 2026

DIFERENCIAS ENTRE UNA REFORMA INTEGRAL Y UNA REFORMA PARCIAL

 

Diferencias entre una reforma integral y una reforma parcial

Cuando se plantea reformar una vivienda, una de las primeras dudas que surgen es si conviene hacer una reforma integral o solo una reforma parcial. Ambas opciones tienen ventajas y se adaptan a necesidades distintas, por lo que es importante conocer bien en qué consiste cada una antes de tomar una decisión.

Qué es una reforma integral

Una reforma integral implica renovar la vivienda completa o gran parte de ella. Suele incluir trabajos en cocina, baños, suelos, puertas, pintura e incluso cambios en la distribución.

Este tipo de reforma es habitual en viviendas antiguas o cuando se quiere un cambio total de estilo y funcionalidad. Aunque requiere más tiempo y planificación, permite adaptar la casa por completo a las necesidades actuales y unificar acabados.

Aquí tenemos un ejemplo de un hogar reformado completamente: 


Qué es una reforma parcial

La reforma parcial se centra solo en una o varias zonas concretas de la vivienda, como la cocina, el baño. Es una buena opción cuando el resto de la casa está en buen estado o cuando el presupuesto es más ajustado.

Este tipo de reforma suele ser más rápida y menos invasiva, ya que afecta solo a una parte del hogar. Aun así, bien planteada, puede mejorar mucho la comodidad y el aspecto general de la vivienda.

Aquí tenemos un ejemplo de reformas sueltas de baños y cocinas:

Principales diferencias entre ambas opciones

La diferencia más importante entre una reforma integral y una parcial está en lo qué se renueva. La reforma integral transforma toda la vivienda o la mayoría de sus estancias, mientras que la reforma parcial se limita a las áreas que necesitan un cambio.


También varían los tiempos de obra, siendo más largos en una reforma integral. El presupuesto es otro factor clave, ya que una reforma completa supone una inversión mayor, aunque a largo plazo puede evitar futuras obras.

Qué opción es mejor

No hay una opción mejor que otra, sino la que mejor se adapta a cada caso. Si la vivienda necesita una actualización completa o se quiere cambiar la distribución, una reforma integral suele ser la mejor solución. En cambio, si solo hay zonas concretas que se quieren mejorar, una reforma parcial puede ser suficiente.

En resumen

Elegir entre una reforma integral y una reforma parcial depende del alcance del cambio que se quiera realizar, del presupuesto y del estado de la vivienda.
En EGEA Reformes analizamos cada proyecto de forma personalizada para ofrecer la mejor solución, asegurando un resultado funcional, duradero y adaptado a cada hogar.


PEQUEÑAS REFORMAS QUE CAMBIAN COMPLETAMENTE UNA CASA

Pequeñas reformas que cambian completamente una casa

A menudo se piensa que para renovar una vivienda es necesario realizar una reforma integral, con meses de obra y un gran presupuesto. Sin embargo, hay pequeños cambios que pueden transformar por completo el aspecto de una casa sin necesidad de complicarse tanto.

Algunos ajustes sencillos pueden conseguir que los espacios se vean más modernos, cómodos y luminosos. Estas son algunas ideas que suelen funcionar muy bien.

Cambiar el suelo

El suelo tiene un gran impacto visual en cualquier estancia. 

Colocar parquet o suelo laminado es una de las reformas más efectivas para mejorar el aspecto de una vivienda. Este tipo de suelos aporta calidez, uniformidad y un acabado mucho más actual. Además, se instalan con relativa rapidez y combinan bien con casi cualquier estilo. Solo con renovar el suelo, una casa puede parecer completamente diferente.





Cambiar las puertas

Sustituir las puertas interiores es una forma sencilla y eficaz de actualizar una vivienda. Las puertas ocupan bastante superficie visual y, por tanto, influyen mucho en la estética general. Optar por modelos lisos, lacados o en tonos claros aporta sensación de amplitud y modernidad. 



Actualizar el baño

En el baño, pequeños cambios también tienen un gran efecto. Sustituir los azulejos, el mueble del lavabo o el espejo puede renovar el espacio por completo. 

Cambiar la bañera por un plato de ducha es una de las reformas más comunes y prácticas, ya que mejora la comodidad, la accesibilidad y da sensación de amplitud.

Incluso gestos simples, como cambiar la grifería o instalar una mampara nueva, mejoran mucho la sensación de amplitud y limpieza.



Mejorar la iluminación

La iluminación influye directamente en cómo se perciben los espacios. Incorporar puntos de luz indirecta, cambiar las lámparas o instalar focos empotrados puede hacer que una vivienda parezca más amplia y moderna. A menudo, no se trata de tener más luz, sino de colocarla en los lugares adecuados.



Renovar el exterior

El exterior también forma parte de la vivienda y merece atención. Pintar la fachada, cambiar las puertas o ventanas o mejorar la zona del balcón o la terraza puede transformar la imagen general de la casa. Colocar nuevas luminarias, renovar el suelo del patio o añadir plantas son pequeños gestos que aportan frescura y mejoran la primera impresión.



En resumen

No siempre es necesario realizar una gran reforma para conseguir un cambio notable. Con algunas actuaciones pequeñas, bien planificadas, es posible lograr que una vivienda parezca nueva y más adaptada a un estilo actual.

En EGEA Reformas te ayudamos a conseguir ese cambio con soluciones prácticas, cuidando cada detalle para que el resultado final sea exactamente lo que buscas. Puedes confiar en nosotros para transformar tu hogar con calidad y profesionalidad.


5 TIPS QUE MARCAN LA DIFERENCIA EN TU COCINA

 

5 TIPS QUE MARCAN LA DIFERENCIA EN TU COCINA

Cuando pensamos en reformar la cocina, siempre se nos vienen a la cabeza cosas grandes: los muebles, los azulejos, los electrodomésticos…
Pero, muchas veces, los pequeños detalles son los que hacen que una cocina destaque.
Aquí te contamos 5 cosas que, aunque parecen simples, marcan la diferencia en una reforma de cocina.


La iluminación 

La luz cambia muchísimo el aspecto de una cocina. No se trata solo de poner una lámpara en el techo, sino de combinar distintas luces. 

Por ejemplo, poner focos en el techo y también tiras de luz bajo los muebles altos ayuda. No solo se ve mejor al cocinar, sino que da una sensación más acogedora.



Los enchufes (nunca hay suficientes)

Algo que mucha gente comenta después de reformar: siempre faltan enchufes. Parece una tontería, pero pensarlo antes ahorra problemas. 

Hay que tener en cuenta dónde se va a usar la cafetera, la batidora o el microondas, y colocar enchufes cerca. Al final, cuantos más sitios prácticos tengas para enchufar cosas, mejor.

Los tiradores y los acabados de los muebles

Algo que influye bastante en el aspecto de la cocina son los tiradores de los muebles. 

En los últimos años se han puesto de moda los modelos ocultos o integrados, aunque los clásicos en negro o dorado siguen aportando un toque elegante. 

Son pequeños detalles que ayudan a que el conjunto se vea más moderno, equilibrado y cuidado.




El espacio de almacenamiento

Una cocina puede ser muy bonita, pero si no cabe nada, se vuelve incómoda. 

Por eso es buena idea aprovechar bien cada rincón. Hay muebles esquineros giratorios, cajones con separadores, baldas extraibles… 

Planificar bien el almacenamiento es clave para tener una cocina práctica y ordenada.


La encimera (resistente y fácil de limpiar)

La encimera se lleva todo el trote diario, así que merece la pena elegir un material resistente y que no se raye fácilmente.
Materiales como el cuarzo o el porcelánico son opciones muy populares porque aguantan mucho y se limpian fácilmente.
Además, elegir bien el color puede hacer que la cocina parezca más grande o más luminosa.

En conclusión

En una reforma, los detalles pequeños son los que marcan la diferencia.
A veces no hace falta gastar más, sino pensar un poco mejor dónde poner cada cosa y cómo combinar los acabados.
Porque al final, una cocina bonita es genial, pero una cocina bonita y práctica… ¡eso ya es otro nivel!